May 22, 2009 | Author: Juan Arias B Leído 1254 veces | [Invita amigos/ Mail to a friend]
Es un sátiro sometido al encantamiento de musas de páramo, escucha el canto que emerge del humedal: multitud de sapos negros enamoran a las gencianas engalanándose de violeta y rojo-cinabrio. Fluye en las emanaciones de Yurac-cocha; como en la fábula “El fakir y la hurí”, no se rebela a ese amparo superior. Su instinto montañero no le conduce junto a la manada de pastores que ya debe haber recuperado a la flemática Dina. Bendita sea la comunión de esos lobos domesticados y el hombre que los agrupa; asume que ellos andarán por la zona limítrofe con el empinado arenal que asciende a la plataforma de la pirámide. Figura que están unos escalones arriba de él, sobre la laguna más próxima a las quijadas del Ogro.

May 20, 2009 | Author: Juan Arias B Leído 1279 veces | [Invita amigos/ Mail to a friend]
Lovochancho, se halla adentrándose en las particularidades herbosas que hacen el entorno del lago oblongo al pie de la cara norte del Quilindaña; viene atrapado entre las antiguas morrenas que bajan formando flancos, teniendo como tope la pirámide meridional que lo resguarda del viento inflamado de oriente, haciendo que se pare para despojarse de la chompa sudada -“a lo caballo pintón en franco proceso de enamoramiento”- y amarrarla a la cintura. Para evitar la insolación, se quedó con el fino pasamontañas de lana cubriendo su cabeza y enmascarando todavía parte de su rostro; aunque antes de subirse a la camioneta se embadurnó de protector dérmico, está tomando las precauciones de rigor ante el implacable sol de altitud.

May 15, 2009 | Author: Juan Arias B Leído 1300 veces | [Invita amigos/ Mail to a friend]
Lovochancho, tras un tiempo inmedible de marcha lenta pero uniforme “a lo hominino en busca del equilibrio extraviado”, montándose sobre el potro del sufrimiento, va cediendo a la tensión que provocó un arranque en frío y atender su reto de vencer la laxitud. Pasó de la tracción terrena potente y forzada del principio a una tracción de alivio del organismo que respondió al mandato mental: alcanzó el ritmo anhelado, ese que espontáneamente lo mece en las notas gitanas de “En las barbas del Ogro”.

May 13, 2009 | Author: Juan Arias B Leído 1336 veces | [Invita amigos/ Mail to a friend]
La algarabía de los canes vino pareja a poco abandonaron sus jaulas con el amanecer helado que tiene como fondo la negritud pétrea del Ogro; cual, plantado en su personalidad andina, viene desplegando su perfil adusto, noble, cargado de una deslumbrante ferocidad. La pirámide que hace la cara norte del Quilindaña, sumida aún en la noche, contrasta con las lenguas de fuego que lanza el dragón de oriente a sus espaldas. Arrebolado pajonal, como las nubes estriadas sobre la cordillera Oriental, se estira en el rocío que lo nutre y humecta.

May 08, 2009 | Author: Juan Arias B Leído 1355 veces | [Invita amigos/ Mail to a friend]
Lovochancho se abruma escuchando de Kantoborgy la lección de valor canino que, en días pasados, protagonizó Pincho. Se recrimina por no haber estado presente en esa acción extrema y ser él el que haga de ese salto verídico, “El salto” literario, es decir, la recreación a golpe de imaginación de lo que fue ese portento. Hubiese disfrutado asentando en el ciberespacio, para la posteridad del Lovochancho relator, palabras de este calibre, su calibre: “…Pincho, impelido por su ego pastoril, casi nos abandona franciscanamente en los bajos de las colinas enhiestas que el ilustre Olegario Castro ha denominado como Las cajetonas”.

May 04, 2009 | Author: Juan Arias B Leído 1740 veces | [Invita amigos/ Mail to a friend]
Kantoborgy barrunta en lo caprichoso que puede ser el hado, particularmente, cuando de escapadas de engorde se trata junto a su familia perruna y, por añadidura, incorporándose a la tropa mamífera el señor Lovochancho. Hoy madrugó más de lo acostumbrado; tratándose de este tipo de excursiones rápidas a la cordillera, suele calcular bien para que el sol se levante cuando ya esté con su comitiva adentrándose en las estribaciones menores del objetivo. Visitar al Ogro, el monte Quilindaña, es el objetivo que lo tiene viajando holgadamente a través de la noche.

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